La valoración positiva de los beneficios históricos que Europa ha reportado a sus ciudadanos, se ha transformado en una cierta inseguridad expresada tanto en el no de los referendos francés y holandés como en la baja participación registrada en las últimas elecciones al Parlamento Europeo. El claro divorcio entre una parte de la ciudadanía y la dirigencia actual no cuestiona los cimientos fundamentales de la construcción europea.
Ver artículo publicado en Aquí Europa el 20 de junio de 2005
No hay comentarios desde la publicación del post ↓
No hay comentarios todavía... Comienza tú la conversación rellenando el recuadro que hay abajo.
Deja un comentario