Los asesinos de ETA han vuelto a machacar la vida de la buena gente. Hoy han sido los funerales oficiales y las imágenes de los informativos nos han acercado al dolor de otra viuda a destiempo, otra familia destrozada, más y más lágrimas… Dentro de unos días esa familia seguirá llorando y los asesinos no habrán logrado más que aumentar nuestro desprecio, nuestra indignación, nuestra rabia y la determinación de todos para acabar con ellos.
Aquí, en Altea, encimita del mar, rodeada de cariño y alegría infantil, pienso en el hijo de Juan Manuel Piñuel y en lo imposible que debe resultar para su madre contarle por qué no está ya su padre con ellos… ¿¿entienden las madres del entorno etarra de lo que estamos hablando?? Quiero su respuesta, quiero que nos digan qué debemos decir al hijo de Juan Manuel. Exijo su presencia pública para que den la cara ante los niños y niñas huérfanos por la zarpa de ETA.
Porque no hay causa, en un país democrático, que justifique el desconsuelo de ese niño, porque no puedo creer que haya una sola madre del entorno etarra que evoque los ojos de ese niño huérfano sin que se le cierre la garganta. Las convoco para que se manifiesten y expresen su rechazo al asesinato de Juan Manuel, aunque solo sea por ser madres de otros niños que tampoco merecen ese destino.
El hijo de Juan Manuel es como nuestros otros hijos. Como el mío que, ahora, juega con las 4 perras de casa y yo le riño porque está destrozándolo todo con los saltos que pegan y la tierra que levantan con sus pezuñas. Además, a él, a Javichu, le acaban de operar de la muñeca y tiene el brazo en cabestrillo y tengo miedo de que se haga daño.
Pero no para, se ríe de mí y monta aún más lío y gritos y ladridos…
¿Saben las madres del entorno etarra de lo que estoy hablando?


Hay 7 comentarios desde la publicación del post ↓
1 jordi // May 15, 2008 at 9:02 pm
tal vez, hay madres que amamantan a sus hijos en el odio y la sinrazón, y ya desde la cuna nacen con un camino marcado, muchas veces somos lo que bebemos en nuestras casas. esperemos que al final terminen por darse cuenta de la barbarie que están cometiendo.
2 Alejandro // May 15, 2008 at 10:45 pm
Elena,
Apelas a sentimientos tan basicos y fundamentales como el que una madre puede sentir por su hijo…es algo en lo que siempre he pensado, pero siempre he planteado mis dudas:
No queriendo meter a todas las madres del entorno etarra en el mismo saco, tu sabes tambien como yo que, en las redes de apoyo del entorno etarra y sus presos (en las redes de apoyo a “presos politicos” como ellos las denominan), una gran mayoria de los padres no ya solo justifican la accion de sus hijos, sino que la defienden…Si bien esto no las hace culpables, ¿acaso no las hace complices?
Este odio, esta sin razon, no se vence si no es mediante las ideas, mediante los principios, apelando, como tu bien haces, a los sentimientos…solo necesitamos saber, si aquel que mata esta dispuesto a comprender que, con sus asesinatos, no hace mas que separarse mas aun de la sociedad, perder apoyos, perder gente que les oculte…Ojala, incluso, aquel que mata pierda incluso el amor de su madre…
Hoy sigue siendo un dia triste…
Alejandro
3 Cristina // May 16, 2008 at 7:58 am
Elena, aún estando completamente de acuerdo contigo en el fondo de tu post: ¿por qué no increpas de igual modo a los padres? ¿por qué siempre las madres son las señaladas con el dedo por las tropelías de sus hijos e hijas como únicas responsables de las mismas dentro de la unidad familiar?
4 José Manuel Domínguez // May 16, 2008 at 1:57 pm
Le dijo Sebastián Castellio a Calvino cuando mandó ejecutar a Miguel Servet: “matar a un hombre no es defender una doctrina”
En el siglo XVI los inquisidores que quemaban vivos a los que pensaban de una forma diferente, tampoco se ponían en el lugar de las madres de los asesinados. Qué poco han cambiado…
http://www.mundopolis.info
5 Arturo Relinque // May 18, 2008 at 7:31 am
Al terrorista
!Dìme! –por què luchas?
-por quièn matas?,
quizàs te has adaptado
a vivir del terror
“de los desesperados”.
!Dìme!-como te encuentras
por dentro, ante tanto
dolor y sufrimiento.
!Dìme!, si no merece la pena
vivir como hermanos.
El de poder respirar el
aire fresco del campo.
De escuchar el trino
de los pàjaros que te quieren
y nunca te han olvidado.
!Dìme!, pobre inocente,
poco iluminado.
Por què tù, y un puñado
vivìs felìz en un cuarto
sin aire y sin campos.
!Humildes y tristes!
vuestros cantos sin pàjaros.
Sòis unos pobres sin razón,
fràgiles, aturdidos y despistados
por la sangre que derramàis
y el dolor que a vuestros
hermanos habeis causado.
Por ello “la sociedad ”
!la de vuestros hermanos!,
para siempre os tienen marginados.
Condenados a un campo sin aire,
sin pàjaros, ni cantos.
Quizàs un dìa tu pequeña ventana
se abra y por ella entre un pàjaro,
que te ilumines y te cantes.
Y una ola de aire fresco del campo
te envuelvas, te duches, te laves y te
bañes.
Versiòn original
El pensador //
6 Emocionada // May 19, 2008 at 5:22 am
¡Me haceis sentir tan reconfortada!. Elena, sé que muchas de esas madres te han leído, y las has hecho reflexionar. Ellas serán las correas de transmisión de la PAZ, trasladarán tu mensaje emocionado y sentido a sus hijos y…siéntete orgullosa, Elena, habrás llegado al corazón de los terroristas a través de sus madres, ¡vivan las madres, vivan las mujeres!.
Sí, esas pobres víctimas, porque eso son en realidad, no conocen la alegría del canto de los pájaros que tanto les quieren, no saben apreciar el alboroto tierno de los niños, eso les hace, en el fondo, vivir acosados, amenazados por esta sociedad que les rechaza. Sí, algún día, un pájaro, alguno de nosotros, tocará esos corazones, ¡quien sabe cuál será la palabra mágica que obre el milagro, pero lo pensarán, que no os quepa duda, quizás ya lo han hecho, quizás, a esta hora, sin nosotros saberlo, ya se ha iniciado el cambio en sus conciencias, quizás ya está enfilado el camino hacia la Paz, quien sabe, quizás alguno de vosotros lo habeis logrado!.
Elena, no cejes en tu valiente lucha, tienes toda mi admiración.
7 Julia // May 19, 2008 at 6:14 pm
Yo me pregunto…¿ por qué ETA no se acaba? ¿ por qué sobreviven organizaciones como esa?
¿ qué las nutre?
¿ por qué hay gente que quiere ser parte de ellas?
Creo que contestarse a esas preguntas es vital para poder comenzar a vencerlas.
No sé…me pregunto siempre muchas cosas.
Quizá desde lejos es más fácil hacerse esas preguntas. Cuando una está cerquita lo único que queda es llorar, y abrazar a la gente que sufre.
Mi solidaridad.
Deja un comentario