Elena Valenciano

Elena Valenciano random header image

“Jugando” a ser mayor

8 diciembre, 2008 · Hay 9 comentarios · General

Estos vídeos me los ha enseñado mi hija Nathalie (20 años)

Etiquetas:

Hay 9 comentarios ↓

  • Emilio Alonso Sarmiento

    ¿Natahalie ya tiene 20 años? ¡¡Que barbaridad!!

    Un abrazo,

  • Beni

    Gracias Elena, por hacerte eco, a través de estos dos vídeos, de comportamientos que tenemos muy enquistados en nuestra sociedad. Teniendo todavía muy cerca la celebración del Día Mundial contra la Violencia de Género, estaría bien comentar estos vídeos con todos esos que hablan de la “inutilidad” de un Ministerio como el de Igualdad y de una asignatura como “Educación para la Ciudadanía”. Hagamos entre todos un mayor esfuerzo.

    Saludos.

  • David Carrascosa

    Si ya era riste ver anuncios metiendo miedo a los conductores para reducir los accidentes de tráfico, más lo es verlos infundiendo el terror de dejar en herencia el terrorismo machista.

    Ahora bien, sí creo que pueden ser efectivos pues en este asunto hay que trabajar de cara a generaciones posteriores.

    Saludos!

  • Amador

    Impactantes. Los dos. Reflejan aquellos entresijos de la sociedad de los que la gente no se da cuenta, los niños lo captan todo, y aprenden de ello, ya que los mayores son la conducta a seguir, muchas gracias por mostrarnos estos videos. Un saludo.

  • Nacho Artero

    Desagraciadamente queda mucho camino por recorrer.La guerra es larga pero se ganará.Saludos.

  • Jorge

    Elena, desde la admiración política que siento por ti y hablándote como compañero que comparte siglas contigo… quiero animarme a comentar por primera vez en tu blog para decir que no, que a mí no me han gustado nada ninguno de los dos anuncios -que ya conocía-.

    Quiero invitarte a una reflexión, y espero que tengas un solo minuto de tu tiempo para pararte a pensar en ello. Muchas veces, siendo muy buenas nuestras intenciones -las tuyas y las de quienes grabaron ambos anuncios sin duda lo son- cometemos errores que pueden hacer mucho daño.

    Voy a hablarte en primera persona. Quienes hemos sufrido en algún momento de nuestra vida -especialmente en la infancia y la adolescencia- algún tipo de maltrato, sea físico, psíquico o de ambos, nos sentimos, o es al menos mi caso, muy dolidos al ver establecidas estas creencias populares. Está muy de moda invitar a todas partes a reconocidos profesionales que saben mucho de muchas cosas pero que, visto desde dentro, resultan bastante estúpidos.

    ¿Intención del anuncio? Acabar con los malos tratos que por desgracia sufren tantas y tantas mujeres en todo el mundo. Irreprochable. ¿Consecuencia? Creo que el maltratador no se dará por aludido, igual que no creo que le vaya a importar demasiado la afectación educativa que en sus hijos pueda tener una actitud que para él será siempre justificable y defendible. Estos anuncios, creo yo, no están dirigidos al maltratador en cuestión, que no ve el tema como nosotros, que se encuentra en otro registro mental; están dirigidos más bien a la sociedad en general para concienciar, para educar de cero y para animar a la alerta. Me parece perfecto.

    ¿Pero? Pero cuando se tocan temas de tanta sensibilidad hay que tener en cuenta a la víctima. La víctima también va a ser receptora de este anuncio. Aquí estoy. Y la víctima puede sentirse insultada y señalada. Así me siento yo. Llevo años escuchando a gente decir con toda ligereza que es “seguro que el hijo de maltratador va a ser un futuro maltratador” -muchos cambian luego de postura cuando se habla de hijos adoptados por gays, porque en realidad no tienen la más remota idea de lo que hablan y sólo van de “modernos e implicados”-. Me duele. Creo que puedes entenderlo.

    Para una víctima directa de malos tratos, que los ha sufrido en su infancia y en etapas posteriores, que alguien le diga que, encima, es él un potencial delincuente solo sirve para redoblar el dolor. Es de una tremenda injusticia. Entre otras cosas porque estoy convencido -digan lo que digan los estudios- de que es justo al contrario: quien ha sufrido el dolor lucha y luchará siempre contra ese dolor, no se sumará a él.

    Un niño aprende de lo que le rodea, es verdad. A quererlo, o a rechazarlo abiertamente. A odiarlo o a amarlo con locura. Muchas veces, también, a superarlo y a luchar.

    Lo que no podemos olvidar es que los mensajes públicos llegan a todos. Y en muchas ocasiones no hacen buen efecto.

    Que trabaje el Ministerio de Igualdad, por favor. Que se enseñe Educación para la Ciudadanía. Que se conciencie a la sociedad, por supuesto. Y para todo esto, que es donde reside la solución, no es necesario hablar con tanta ligereza de temas tan delicados.

    No te molesto más. Me hubiese gustado encontrar otro canal de comunicación directo para enviarte esta reflexión, ya que no acostumbro a hacer comentarios tan personales en lugares públicos, pero este es uno de los pocos temas que me incita a hacerlo, y me ha parecido imprescindible aprovechar esta oportunidad para trasladar a una política en activo -y de las buenas- una inquietud y un sentimiento que llevo mucho tiempo peleando.

    Pensad en ello, por favor. A quienes sufren malos tratos hay que tratarlos como víctimas, no como potenciales delincuentes. Leedlo así, ¿no es una barbaridad?

    Hace tiempo, y con motivo del nombramiento de Bibiana Aído como Ministra, escribí este artículo que, si tienes otro minuto -¿estoy pidiendo ya mucho?- me gustaría también que leyeses. Me expreso algo más ordenadamente:

    http://lacomunidad.cadenaser.com/cuaderno20/2008/4/16/la-politica-y-blogs-sorpresas-reflexiones-y-peticion

    Un saludo Elena. Gracias por leerme y mucha suerte. Me gusta tu estilo :)

  • Beni

    Un abrazo para Jorge. He leído con gran interés su comentario.

  • gerardo rey

    elena dile a tu hija que son muy buenos los videos y que dan para reflecionar un beso de tu amigo gerardo

  • gerardo rey

    elena te vi en los desayunos de tve vos pensas que obama podra hacer todo lo que prometio un beso de tu amigo gerardo desde buenos aires

Haz tu comentario