Elena Valenciano

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El obispo sin alma

15 Enero, 2010 · Hay 159 comentarios · Derechos humanos, General

MunillaMucha gente habrá comprendido ayer, tras la cruel y desalmada declaración de Munilla en la cadena SER, por qué el clero vasco se mostraba tan crítico y reacio al nombramiento de este sujeto como obispo de San Sebastián.

Dice Munilla que, si bien es cierto que los “pobres” de Haití están sufriendo, mucho peor es nuestra pobreza espiritual, nuestra sociedad materialista…

El tono con  que el obispo mencionaba a “esos pobres” haitianos, traducía su desprecio hacia el sufrimiento espantoso de la población masacrada por un terremoto y por 200 años de pobreza, dictaduras, corrupción política, analfabetismo, enfermedad y muerte.

“Munilla es muy de derechas” –dijo José Bono-, sus ideas retrógradas son conocidas, y hasta su aspecto físico es desagradable pero, lo que no sabíamos es que Munilla es un obispo sin alma.

Y yo le pregunto: “Sr. Munilla: tras la muerte, ¿dónde van los que no tienen alma?”.

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Hay 159 comentarios ↓

  • Manuel

    El anticristo vestido de obispo ha bajado a la tierra e intenta hacer pecar a los buenos cristianos intentando hacerles comulgar con ruedas de molino. Cristianos, despertad de vuestro letargo y desembarazaros de aquellos que vestidos con piel de cordero quieren con sus palabras corromper vuestro ideas. Sabeis lo que es bueno y lo que es malo, pues está escrito, no atendais a quien quiere confundiros tan a las claras.

  • Rosa Pereda

    Elena: me he llevado a mi muro de facebook tu post, que me parece estupendo. recibe toda mi solidaridad contra trospas de energúmenos! Un beso grande!

  • SOS Haití | Curiosidades desde la Izquierda

    [...] lo pienso, y me callo, pero esa mañana no lo pude sopor­tar. Y esa es la his­to­ria del ante­rior post que tanta polvareda ha [...]

  • Paz Blanco

    Señora Valenciano, enhorabuena por su blog. No sé que ocurre que no puedo ver los 152 comentarios que tiene este hilo, sólo aparecen 2.

  • alguien

    Lo siento, Elena. No me gustáis los políticos que buscáis votos repartiendo leña a diestro y siniestro. Hay que ser un poquito más constructiva y evitar las palabras huecas, tanto si sois del PSOE como del PP o como de quién queráis ser. La gente que defiende su ideología atacando a la de los demás no me gusta. Eres demasiado negativa para mí. Un saludo.

  • pollito

    Qué cierto es que no hay peor sordo que el que no quiere oir. Por si su cacareada tolerancia le permite leer a quien no es de los suyos, le dejo este enlace:

    http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=6568

  • alejandro do hidreiro

    D.Elena:Supongo habrá leido el articulo en el Mundo del sr. Ussia. Yo soy agnostico, quizás como vd. y esto no me lleva a denegrir las personas sean de la ideologio o religión que sean,el sr opbispo tiene mucha razón en sui comentario,pués también en España hay infinidad de pobres para ayudar. Recapacite.

  • Quin King

    EL OBISPO DIJO ¡UNA GRAN VERDAD!

    Monseñor Munilla, en la entrevista que la periodista Gemma Nierga le hizo en el espacio La Mañana en la SER, dio en el clavo con sus declaraciones, y no tiene que rectificar nada señor Lehendakari del Gobierno Vasco, porque ha dicho absolutamente la verdad.-

    Visto la virulencia conque religiosos, políticos, escritores, periodistas, teólogos, y demás gentes, se rasgan las vestiduras (y hasta las entrañas), para condenar al obispo Munilla, algo “gordo” y “verdadero” ha debido decir, porque sería propio de gente “sinsorga” atacarle de esa manera si lo que ha dicho “no es verdad”, ya que en ese supuesto sería mas correcto advertirle y sacarle de su error con argumentos de caridad cristiana (o no hacer “ni caso” a lo dicho, por… “estupidez”).-

    Pero no.- Munilla ha dicho ¡una gran verdad!, y eso, duele a los que se quieren erigir en pedestales de sabiduría para que la plebe los aplauda.-

    A los soberbios, les sale como un resorte lo de… ¡ha blasfemado!, ¡crucifiquémosle!, que es lo que en el fondo vienen a decir y querer todos los críticos del obispo.-

    El obispo Munilla ha dicho que: “es un mal más grande el que nosotros padecemos que el que esos inocentes sufren”, refiriéndose a la catástrofe de Haití, para hacernos comprender “la gravedad del mal del que nos habla”.- También ha dicho y escrito otras muchas cosas que ustedes no quieren escuchar ni leer, agarrándose a esa frase como clavo ardiendo para condenarle.-

    Son tan “monstruosos” los pensamientos de los que dicen que Monseñor es insensible a los dolores que padecen sus semejantes en Haití, que no hacen otra cosa que ratificar como verdaderas las opiniones del obispo respecto a la “enfermedad espiritual de nuestra sociedad”.-

    ¿A ustedes les extraña los males que nuestra sociedad padece?: “niños que desaparecen”, “chicas jóvenes terriblemente asesinadas”, “violaciones con ensañamiento”, “mujeres acuchilladas por sus parejas”, “padres maltratados por sus hijos”, “profesores amenazados y despreciados por sus alumnos”, “policías encubridores de gravísimos delitos”, “financieros estafadores”, “empresarios que se quedan con lo ajeno”, “robos con violencia”, “divorcios que desorientan a los hijos”, “abortos de chicas adolescentes”, “juventud adoradora del alcohol y las drogas”, “terrorismo con extorsiones y muertes”, “bandas callejeras de matones”, “políticos corruptos”, “mafias de trata de blancas”, “jueces prevaricadores”, y… pueden seguir enumerando males hasta donde quieran.

    Con lo que la juventud percibe de nuestra sociedad a través de los medios de comunicación como “modelos de vida”, no es extraño que después pasen todas esas cosas.- Y para más inri, pretenden quitar los crucifijos de las escuelas y colegios, que es querer quitar los mandatos que Jesucristo nos dio para enderezar nuestras conductas, para que seamos “hombres nuevos”; y no hay nadie que nos haga ver la “gran catástrofe” a la que nuestra sociedad se encamina.- El obispo Munilla sí lo hace: con sus escritos, con sus declaraciones, con las explicaciones del Catecismo de la Iglesia Católica.-

    Si la sal se desala… ¿quién la salará?.-

    Me encantaría que todos esos virulentos críticos del señor obispo de San Sebastián, religiosos y teólogos, me explicasen el Catecismo de la Iglesia Católica como lo hace el obispo Munilla.-

    De “los titulares” y “tergiversaciones” que se hacen en los periódicos y revistas, me extraña menos, porque viven de la noticia espectacular, “aunque sea mentira”.- No se si lo hacen queriendo ó sin querer, pero son muy hábiles en recortar frases ó pensamientos para que la noticia sea “espectacular”, “monstruosa” y “escandalosa”, para que vayamos corriendo al kiosco a comprar el periódico.-

    Un columnista que llama “tarugo” al señor obispo, también ha escrito: “Eso de comparar la delicada situación española con la horripilante catástrofe de Haití no es solo una mentecatez, sino una blasfemia”.- (aunque dice que puede estar emitiendo un juicio temerario al criticar a Monseñor).-

    Señor periodista, usted que escribe columnas que casi son “puro Evangelio”, ¿no le habrá traicionado también “ese pedestal” de tener que escribir a diario algo espectacular, sin pensar muy bien en lo que dice, para que compremos el periódico y le paguen a usted su sueldo?-

    Quiero pensar que al obispo Munilla, no le han, ó no han querido entenderle: por eso uno de los teólogos que quieren crucificarle por lo dicho en la entrevista, le recrimina y escribe: “Para una persona que cree en Dios, lo más sagrado es la vida humana”.-

    ¿No será… LA VIDA ETERNA… señor teólogo?, y por ende ¿la vida humana, que es “sagrada” para “los que creen” y para “los que no creen” en Dios? .-

    Quiero estar, en este caso, al lado del señor obispo de San Sebastián, Don José Ignacio Munilla Aguirre, porque ha dicho… ¡UNA GRAN VERDAD!-

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