Elena Valenciano

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Maruja

24 octubre, 2011 · Hay 4 comentarios · General

Fabrica crema de almendras amargas y dulces y aceites de romero y jazmín, así que su casita azulona al lado del río es  un festival de aromas maravillosos. Sólo por eso ya merece la pena ir a visitar a Maruja.

Conserva de sus exitosos años mozos el porte de la que se sabe guapa y hembra. Ningún hombre se le resistió jamás y, a pesar de que hace tiempo que pasó los 70, aún comparte su cama muchas noches. No me extraña. Maruja cocina como los ángeles, canta lo que le echen y es la mejor contadora de historias del mar que pueda existir en ninguna playa.

Siempre lleva collares de caracolas, que ella misma pinta de colores vivos, sobre sus blusones sólo blancos o negros que son la alegría o la pena. Según el día que tenga elige uno de los dos tonos (a veces, en un mismo día cambia de blusón porque le cambia el ánimo) y, así, siempre se sabe si Maruja está triste o contenta.

No le va nada el rollo esotérico, como alguien pudiera pensar al verla. Maruja es “racionalista”. Sólo cree lo que ve y lo que puede explicar, lo demás “son historias para engañar al pueblo”!

Tuvo muchos hombres pero ninguno estuvo a su altura. Dice que ella no se ha enamorado nunca de verdad. Pasiones, muchas. Amor, ninguno. Amor de madre, sí. Todo el que le cabe en ese cuerpo grande y cimbreante aún, todo el que llena la casa y las tinajas con aceites y cremas. Madre de marineros, siempre lejos, mirando hacia el mar.

Hace tiempo que dejó su casa cerca de la playa. Ya no soporta ver el mar. “El río se funde al final con el mar, así que estoy con ellos pero no tengo que ver a ese maldito que se los lleva siempre”.

Maruja parió a sus 4 hijos feliz. Siempre los quiso. Si no fuera porque hubo que practicarle una histerectomía, habría tenido muchos más. Esa fue su pena… Sólo 4!

Mientras hierve la pasta de almendras, recibe la llamada de uno de sus hijos. Maruja le dice cuánto le quiere. Y se queda tranquila.

“Ahora, con esto de los móviles, me llaman todos los días. Mi Juan dice que este domingo viene a montar una cosa que se llama Skype, que podré hablarles y verles! Parece cosa de brujas. Hasta que no lo vea no me lo creo, pero ¡si fuera verdad…!”

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Hay 4 comentarios ↓

  • sol

    Hola Elena. Siempre me emociono tu sensibilidad y humanidad, este blog rebosa de sensación de cobijo como el que sentía en casa de mi abuela Cristina. Gracias por hacérmela recordar.
    Felicitarte por el extraordinario trabajo que haces, como siempre, en esta pre-campaña. Un beso, y , nos vemos en las urnas.

  • Car

    Me gusta, mucho :) Tiene encanto.

  • Jorge

    Me da pena Maruja, tuvo cuatro hijos con alguien al que no queria. Me da pena tambien su aparente incapacidad para enamorarse.

  • Ana

    Por un momento he sentido que mi abuela aún vivía y que cómo ella sabía hacerlo nos embaucaba con la historia, que no con “historias”
    Aún recuerdo cómo contaba que su padre le decía, “hija pero tú te has creío que éstos han ido a la luna? hay que ver que os lo creís tó”

    Elena “Tells Tales of Passion” y me encanta!.
    Un abrazo.

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