Elena Valenciano

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Opinión de Javi Piris

12 mayo, 2012 · Hay un comentario · Blog Abierto

No sé exactamente quién es ni qué cargo ocupa. No conocía su blog hasta hoy cuando he leído la noticia de que “lo abría a otras voces”. La verdad es que no tengo ninguna confianza depositada en los políticos en general ni en los políticos de partidos mayoritarios en partícular… pero he querido probar, tener una mínima esperanza de que lo que ofrece sea verdad.

Me declaro antisistema. No soy violento ni radical, no soy activista ni indignado (aunque a veces me indigno), no soy utópico ni estoy trasnochado, simplemente no creo en este sistema porque creo, básicamente, que no es cierto. Creo que se basa en asunciones (la legitimidad de la sistema electoral, la separación de poderes, el significado de la ciudadanía, el esfuerzo conjunto de la sociedad…) que son solo aparencia, pero que no soportan un análisis en profundidad.

Creo que existe un problema básico de representatividad y de falta de participación del ciudadano en todas las ramas del sistema, y creo que tiene solución, o al menos caminos por los que avanzar.

¿Cómo es posible que llamemos democrático a un sistema según el cual elegimos a un representante entre unos candidatos pre-elegidos (no es precisamente fácil presentarse y casi imposible hacer algo sin estar integrado en uno de los partidos mayoritarios) y, una vez hecho esto, no existen mecanismos establecidos y formales para renovar dicha representatividad hasta 4 años después? Todos tenemos claro que la idea del libre comercio nos permite ofrecer nuestra confianza a un determinado producto o empresa y retirarla (aun incluso con penalización) cuando lo consideremos oportuno. ¿Por qué nuestros representantes continuan siéndolo aunque ya no confiemos en ellos?

Pero quizá lo más llamativo es que nos veamos forzados a elegir a personas para que ellos elijan realmente por nosotros. ¿Tan poca confianza tenemos en nosotros mismos? ¿O es que no nos han dejado otra opción? ¿Por qué nos limitamos a elegir a quien nos gobierne en lugar de gobernarnos nosotros mismos? Y hay alternativa.

Muchos dirán que “no se pueden realizar referéndums por cada decisión”. Ante esto me pregunto cómo es posible que tengamos sistemas informáticos avanzados que ofrecen seguridad para poder realizar todo tipo de transacciones monetarias y ni uno solo avance (o propuesta o proyecto conocido) de un sistema telemético para poder realizar determinadas votaciones. Quizá el poder ejecutivo ha de seguir estando en manos de políticos (los técnicos de esta tarea), pero parte del legislativo podría ser perfectametne cedida (o al menos que sea ratificada) por la propia ciudadanía, que es a quien finalmente afecta.

Me parece que cualquier argumento en contra de que sea el conjunto de la población sobre las medidas que a ellos mismos les afectan es renegar de la democracia y abrazar el depotismo.

Y por cierto, una idea a este respecto avanzaría la separación de poderes, puesto que el legislativo y el ejecutivo no dependerían, en última instancia, del mismo colectivo.

¿Y a nivel de empresa? Actualmente vivimos en una época turbulenta donde los criterios empresariales han dependido más de lejanos inversores que poco o nada tienen por qué saber de la realidad de la empresa, mientras que la voz de los empleados, clientes, vecinos… han sido poco más que ignoradas. ¿Por qué no abrir los consejos de administración a estos colectivos más arraigados y decididamente interesados en el bienestar del negocio?

¿Y la justicia? ¿Por qué la justicia depende del parlamento y de los partidos políticos de forma tan flagrante? ¿por qué no puede abririse a la elección ciudadana? Desde hace tiempo vivimos a escándalos judiciales constantes y la falta de separación de poderes puede ser la causa.

Es mi reflexión (inicial, eso sí) pero creo que sirve como muestra de que ser antisistema no significa necesariamente carecer de módelo alternativo. Más que antisistema me consideraría un realdemócrata.

Y sí, sí hay alternativas.

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Hay un comentario ↓

  • Javier

    Bueno, realmente recozco el mérito.

    No creía ni por asomo que fuera a ser publicado (si lo llego a saber hubiera escrito con algo más de detenimiento).

    Gracias, ha sido un pequeño paso para recobrar confianza en la clase política (aunque todavia quedaría muchos más)

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