Yo nací a finales del verano y creo que, por eso, soy de otoño. A medida que vas cumpliendo años, el otoño se vuelve más otoño y acabas casi instalada en esa estación con, cada vez más, breves salidas y entradas en las otros tres. Y, al final, te quedas a vivir para siempre en el otoño. [...]


